El problema de la contaminación es
máximo en el caso de las centrales termoeléctricas convencionales que utilizan
como combustible carbón. Además,
la combustión del carbón tiene como consecuencia la emisión de partículas y
ácidos de azufre que
contaminan en gran medida la atmósfera. En las de fueloil los niveles de
emisión de estos contaminantes son menores, aunque ha de tenerse en cuenta la
emisión de óxidos de azufre y hollines ácidos, prácticamente nulos en las plantas de gas.
En todo caso, en mayor o menor medida todas ellas emiten a la atmósfera dióxido de carbono, CO2. Según el combustible, y
suponiendo un rendimiento del 40% sobre la energía primaria consumida, una central térmica emite
aproximadamente:
Las centrales de gas natural pueden funcionar con el llamado ciclo combinado, que permite rendimientos mayores (de hasta un poco más del 50%), lo que todavía haría las centrales que funcionan con este combustible menos contaminantes.
Las
chimeneas de estas Centrales, que por su gran altura se ven a la distancia,
emiten continuamente, día y noche, diversos tipos de gases como producto de la
combustión de un tipo de carbón bituminoso, conocido internacionalmente
como petcoke, su fuente de abastecimiento. Estas emisiones contienen NH3,
NO, óxidos de azufre, y sulfuros, óxidos de Azufre, CO2 en enorme cantidad y
otros elementos químicos más, todos muy contaminantes. Todos ellos terminan por
depositarse, cerca o lejos de las fuentes de emisión, sobre suelos, rocas,
mares, salares o pampas, se disuelven (sulfuros) para actuar como ácidos
(H2SO3, o H2SO4), o son conducidos, hasta cientos de kilómetros de distancia, a
centros poblados, ciudades o quebradas donde se practica la agricultura desde
antaño. Varias de estas substancias, al mezclarse con el H2O contenido en la
alta humedad atmosférica costera (camanchaca), se convierten en ácidos cono es
el caso del ácido sulfuroso, sulfúrico o ácido nitroso. Una vez en el suelo,
son absorbidas por los seres vivos, plantas o animales (insectos, reptiles,
etc.). Las reacciones químicas que se producen al incorporarse en el organismo
vegetal o animal, y sus efectos sobre el metabolismo de los seres vivos, no han
sido jamás estudiadas en nuestro país. Es un tema virgen de estudio. Pero tales
efectos sí han sido bien estudiados en otros países, en especial en sus efectos
sobre los bosques de niebla en el hemisferio norte. Allí crean las conocidas
"nieblas ácidas", letales para los bosques. Y allí ya se encendió la
voz de alerta sobre su peligrosidad.
El problema de la contaminación es máximo en el caso de las centrales termoeléctricas convencionales que utilizan como combustible el carbón bituminoso o petcoke. Además, la combustión del carbón tiene como consecuencia la emisión de partículas y ácidos de azufre (SO4, SO3) En las de fueloil los niveles de emisión de estos contaminantes son menores, aunque ha de tenerse en cuenta la emisión de óxidos de azufre y hollines ácidos, prácticamente nulos en las plantas de gas.
2. Las emisiones de CO2, propias de la combustión, van a incrementar el CO2 ya existente en la atmósfera. Aquí se encuentra el principal causante del "efecto invernadero" en el planeta por la destrucción creciente de la capa de ozono, protectora de nuestra atmósfera terrestre. Es decir, a mayor cantidad de Centrales Termoeléctricas, mayor incremento de CO2 en la atmósfera, y mayor contribución nuestra, como país, al calentamiento global en el Planeta. Mientras la clara tendencia mundial es a ir eliminando paulatinamente este tipo de emisiones, para reducir y frenar el "efecto invernadero", estas Centrales, por el contrario, lo incrementan a diario. Ahora bien, si pensamos que hoy hay proyectadas 36 Centrales de este mismo tipo en las costas de nuestro país, quemando exactamente este mismo tipo de carbón (que a las Empresas les resulta mucho más barato que algún otro combustible menos dañino), saquemos nosotros mismos las conclusiones.
El problema de la contaminación es máximo en el caso de las centrales termoeléctricas convencionales que utilizan como combustible el carbón bituminoso o petcoke. Además, la combustión del carbón tiene como consecuencia la emisión de partículas y ácidos de azufre (SO4, SO3) En las de fueloil los niveles de emisión de estos contaminantes son menores, aunque ha de tenerse en cuenta la emisión de óxidos de azufre y hollines ácidos, prácticamente nulos en las plantas de gas.
2. Las emisiones de CO2, propias de la combustión, van a incrementar el CO2 ya existente en la atmósfera. Aquí se encuentra el principal causante del "efecto invernadero" en el planeta por la destrucción creciente de la capa de ozono, protectora de nuestra atmósfera terrestre. Es decir, a mayor cantidad de Centrales Termoeléctricas, mayor incremento de CO2 en la atmósfera, y mayor contribución nuestra, como país, al calentamiento global en el Planeta. Mientras la clara tendencia mundial es a ir eliminando paulatinamente este tipo de emisiones, para reducir y frenar el "efecto invernadero", estas Centrales, por el contrario, lo incrementan a diario. Ahora bien, si pensamos que hoy hay proyectadas 36 Centrales de este mismo tipo en las costas de nuestro país, quemando exactamente este mismo tipo de carbón (que a las Empresas les resulta mucho más barato que algún otro combustible menos dañino), saquemos nosotros mismos las conclusiones.
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